Juventud Sanse
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El Juven femenino tiene un gran futuro por delante

Partido contra nuestras compis del B que nos llevamos gracias a la experiencia acumulada y al recorrido previo de muchas de nuestras chicas.

Fue en septiembre cuando jugamos el primer amistoso de pretemporada contra nuestras compañeras del B. En el descanso tuvimos que mezclar equipos para que el partido fuera de provecho, ya que las diferencias eran siderales. Algo totalmente lógico, por otra parte: la mayoría de las chicas del B estaban dando sus primeros pasos en el fútbol, mientras que nuestras jugadoras del A, además de ser casi todas de segundo año, llevaban ya varios años jugando.

Y “varios años jugando al fútbol”, en una personita de 9 años, son muchísimos años. Cuando estás empezando, no conoces todavía bien cómo colocarte, qué hacer con balón o incluso las propias reglas del juego, y las diferencias se acentúan todavía más.

Pero es que las chicas del B han evolucionado y crecido muchísimo. En el partido de ayer estuvieron muy bien plantadas en el campo, defendiendo muy juntitas y haciendo que nos costara mucho poder hacer gol. Además, Belén cuajó una excelente actuación como portera. Solo el cansancio en la última parte —ya que mantener la concentración durante tanto tiempo no es sencillo— hizo que el resultado se abultara, con seis goles en ese último periodo. No hicimos gol hasta el minuto 9 y al descanso de las dos primeras partes nos fuimos con un 4-0, reflejo claro del gran trabajo que realizaron.

Las chicas del A lo hicieron muy bien. Como pequeña pega, quizá abusamos de tiros demasiado centrados cuando podíamos haber ajustado un poco más, y hubo ciertos momentos de individualismo cuando existían soluciones colectivas más claras y didácticas de camino al gol. Aun así, encadenamos jugadas de más de diez pases, algo muy difícil de ver en fútbol 7, y tanto defensas como centrocampistas realizaron numerosos cambios de orientación en busca de la jugadora libre.

Terminamos esta primera parte de la liga con un sobresaliente. Las chicas no solo lo están haciendo bien a nivel clasificatorio, sino que están desarrollando un juego muy colectivo y vistoso, pese a la clara superioridad que están mostrando en la competición.

Ahora la liga se divide y afrontaremos una nueva fase con dos vueltas entre las seis primeras clasificadas. Lógicamente, el nivel de exigencia aumentará. No habrá margen para relajarse: todos los equipos crecen, evolucionan y, además, nos hemos convertido en el rival a batir, por lo que cada partido exigirá nuestra mejor versión.

¡Enhorabuena chicas! A seguir por este camino.