En la UD Villa de Santa Brígida hay personas que, sin buscar protagonismo, sostienen el club con su trabajo y dedicación. Una de ellas es Enrique Oviedo, colaborador habitual del Villa y una figura con una historia ligada al fútbol profesional de primer nivel.
Enrique fue futbolista profesional y desarrolló una amplia carrera internacional, jugando en Argentina, México y España, siempre en la posición de delantero centro.
Llegó incluso a participar en entrenamientos de la selección argentina, compartiendo vestuario con nombres históricos como Diego Armando Maradona o Jorge Valdano. Una lesión le privó de vestir la camiseta blanquiazul en el Mundial de España 82, una de esas espinas que deja el fútbol incluso a los grandes protagonistas.
De Buenos Aires al fútbol profesional
Nacido en Buenos Aires el 2 de agosto de 1954, Enrique Oviedo debutó muy joven. Con solo 14 años ya jugaba partidos con el primer equipo del Club Deportivo Bouchard de fútbol sala. Posteriormente formó parte de los juveniles de Racing Club de Avellaneda, uno de los grandes clubes del fútbol argentino y club del que se considera seguidor hasta el día de hoy.
Más tarde fichó por Dock Sud, donde jugó en Segunda División, y después por Villa Dálmine, en Tercera División. Allí vivió un momento clave de su carrera, proclamándose campeón y logrando el ascenso.
Boca Juniors, Zaragoza y la élite
Su progresión le llevó a fichar por Boca Juniors, donde permaneció una temporada y se proclamó campeón de liga. Durante su etapa en Boca fue convocado con la selección argentina en la previa del Mundial de España 82, coincidiendo con futbolistas como Maradona y Valdano. Una lesión, sin embargo, le dejó fuera de la lista definitiva.
Ese mismo año participó en la Copa Libertadores que Boca Juniors acabaría ganando, disputando los primeros partidos de la competición antes de marcharse a España para fichar por el Real Zaragoza. Con el conjunto aragonés logró el ascenso a Primera División, teniendo como entrenador al mítico Arsenio Iglesias.

Más experiencias en España, México y Argentina
Tras una temporada en Zaragoza, Enrique jugó en el Terrassa, en Segunda División, viviendo un descenso.
Posteriormente dio el salto a México, donde defendió la camiseta del Cruz Azul en Primera División.
De regreso a Argentina, jugó dos temporadas y media en Platense, también en Primera División, logrando un meritorio tercer puesto en liga.
Después volvió a España para jugar dos temporadas en el Valladolid, antes de cerrar su carrera como futbolista en varios equipos de Tercera División de la zona de Zaragoza.
Del césped al banquillo… y al Villa
Una vez retirado, Enrique siguió ligado al fútbol como entrenador de base durante muchos años, transmitiendo su experiencia a las nuevas generaciones.
En 2008 decidió trasladarse a Canarias, donde ya lleva 18 años.
Hoy, con 71 años, sigue vinculado al fútbol desde otra perspectiva, colaborando activamente con el UD Villa de Santa Brígida, ayudando en tareas como el control de entradas, el cuidado del campo y todo en lo que pueda hacer falta echar una mano.
Personas como Enrique Oviedo representan los valores del fútbol de siempre: compromiso, humildad y amor por este deporte. En el Villa, su historia y su ayuda forman ya parte de nuestra identidad.
De parte de todos los que formamos parte del club, ¡gracias, Enrique!
