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Artículos

  • Para pensar un poquito (o quizás mucho).

    Papá, ¿qué estás haciendo?   No sé cómo decírtelo. Seguramente crees que lo haces por mi bien, pero no puedo evitar sentirme raro, molesto, mal. Me regalaste el balón cuando apenas empezaba a andar. Aún no iba a la escuela cuando me apuntaste al equipo. Me gusta entrenar durante la semana, bromear con los compañeros y jugar el domingo, como lo hacen los equipos grandes. Pero cuando vas a los partidos... no sé. Ya no es como antes. Ahora no me das una palmada cuando termina el partido, ni me invitas a un bocata. Vas a la grada pensando que todos son enemigos. Insultas a los árbitros, a los entrenadores, a los jugadores, a otros padres... ¿Por qué has cambiado? Creo que sufres y no lo entiendo. Me repites que soy el mejor, que los demás no valen nada a mi lado, que quien diga lo contrario se equivoca, que sólo vale ganar. Ese entrenador del que dices que es un inepto, es mi amigo, el que me enseñó a divertirme jugando. El chaval que el otro día salió en mi puesto... ¿Te acuerdas? Sí, hombre, aquel que estuviste toda la tarde criticando porque `no sirve ni para llevarme la bolsa`, como tú dices. Ese chico va a mi clase. Cuando le ví el lunes, me dio vergüenza. No quiero decepcionarte. A veces pienso que no tengo suficiente calidad, que no llegaré a ser profesional y a ganar cientos de millones, como tú quieres. Me agobias. Hasta he llegado a pensar en dejarlo, pero, ¡me gusta tanto!... Papá, por favor, no me obligues a decirte que no quiero que vengas a verme jugar.   * Extraído de Revista SALESIANOS Valencia (Autor: Francisco Merino)

  • DECÁLOGO DE JUEGO LIMPIO

    La actividad física y la práctica continuada de un deporte suponen una inversión que los ciudadanos realizan para la búsqueda de la buena salud y el bienestar. Esto es especialmente importante en los deportistas en edad escolar, pues a la adquisición de hábitos saludables, se añade la posibilidad de adquirir valores sociales (respeto al contrario, trabajo en equipo, aceptación de normas sociales, rechazo de la violencia física o verbal, mediación, igualdad de trato y no discriminación, concentración y esfuerzo en beneficio del equipo...), mucho más fáciles de identificar en los campos de juego que en las aulas. Pero, para optimizar los beneficios de la práctica deportiva y lograrlos, las familias, los entrenadores/as y delegados/as deben contribuir y velar por el cumplimiento de un código de buenas prácticas, que se recogen en el eslogan: “Juega limpio. Ganamos todos”, y que se propone para su desarrollo y cumplimiento.   PARA LAS FAMILIAS:   · Lo importante es la FORMACIÓN y el BIENESTAR de los menores, NO EL RESULTADO. · RECHAZA CUALQUIER TIPO DE VIOLENCIA, física o verbal, y cualquier tipo de discriminación en los campos de juego en los que tus hijos/as se divierten. · RECHAZA CUALQUIER TIPO DE DISCRIMINACIÓN: por orientación afectivo-sexual, identidad y expresión de género, procedencia, religión, poder adquisitivo, condición o aspecto físico. · PROMUEVE Y PROTEGE LA DIVERSIDAD, la inclusión y los derechos de igualdad de trato y no discriminación. · Colabora con los técnicos y árbitros para facilitar su tarea formativa. Los árbitros son parte esencial del deporte; hay que ayudarles y respetarles. · Cuando practican deporte, los niños y niñas están aprendiendo. No interrumpas su aprendizaje igual que no lo harías en una clase de Lengua o Matemáticas. · Permite que los menores se diviertan. TÚ NO JUEGAS, es su momento. · Nuestros hijos e hijas nos imitan, SÉ UN MODELO POSITIVO PARA ELLOS. No les avergüences. . Enseña a respetar las instalaciones deportivas. Son de todos. Sin ellas no hay deporte.   PARA LOS TÉCNICOS:   · Tu primera misión es EDUCAR A TRAVÉS DE LA PRÁCTICA DEPORTIVA. Transmite siempre valores positivos. · Piensa en un ENCUENTRO, nunca en un partido. El primero aproxima, el segundo divide. · CONOCE, ENSEÑA Y RESPETA los reglamentos de juego y de la organización. · RECHAZA CUALQUIER TIPO DE VIOLENCIA, física o verbal, y cualquier tipo de discriminación en los campos de juego en los que tus deportistas se divierten. · RECHAZA CUALQUIER TIPO DE DISCRIMINACIÓN: por orientación afectivo-sexual, identidad y expresión de género, procedencia, religión, poder adquisitivo, condición o aspecto físico. · Relativiza el valor de los resultados, tanto de las derrotas como de las victorias. · Enseña a tus deportistas a respetar las decisiones arbitrales. · PROMUEVE Y PROTEGE LA DIVERSIDAD, la inclusión y los derechos de igualdad de trato y no discriminación. · Apoya y enseña por igual a todos tus deportistas, sin ningún tipo de discriminación. · TODOS SON IMPORTANTES. · Enseña a respetar las instalaciones deportivas. Son de todos. Sin ellas no hay deporte. · Consigue que tus deportistas adopten la práctica de la actividad física como una parte más de su futura vida de adultos.   PARA LOS DEPORTISTAS:   · Lo importante es la DIVERSIÓN a través del juego, la AMISTAD y la COOPERACIÓN en el campo, NO EL RESULTADO. · Piensa en un ENCUENTRO, nunca en un partido. El primero aproxima, el segundo divide. · CONOCE Y RESPETA LOS REGLAMENTOS de juego y de la organización. · RECHAZA CUALQUIER TIPO DE VIOLENCIA, física o verbal, y cualquier tipo de discriminación en los campos de juego. · RECHAZA CUALQUIER TIPO DE DISCRIMINACIÓN: por orientación afectivo-sexual, identidad y expresión de género, procedencia, religión, poder adquisitivo, condición o aspecto físico. · ACEPTA Y RESPETA LAS DECISIONES ARBITRALES. Colabora con los árbitros para que todo se desarrolle dentro de los cauces deportivos. · Los contrarios son parte esencial del juego, tan importantes como tú. · PROTEGE A TUS COMPAÑEROS en su diversidad, todos somos diferentes y eso enriquece al equipo. · CUIDA DE TODOS Y DENUNCIA los comportamientos de acoso, maltrato, violencia, discriminación y todos aquellos que sean incompatibles con la convivencia en cualquier espacio social. · RESPETA LAS INSTALACIONES DEPORTIVAS, son de todos. Sin ellas no hay deporte. ·¡Nunca serás un gran deportista sin ser antes una gran persona!